Querida Muerte: yo te imploro con todo el fervor de mi corazón que así
como Dios te hizo inmortal por ser la Muerte poderosa propietaria
y reina de las tinieblas del mas allá,
que con este gran poder que tienes como potestad de todos los mortales, hagas que _nombre_ no pueda comer en ninguna mesa, ni sentarse en ninguna silla, que no tenga tranquilidad
porque deseo que lo obligues a que humilde y rendido
llegue a mis pies y que nunca mas se aleje de mi...
Así sea!
Cuarto día
jueves, 14 de abril de 2011
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